Inicio

EscudoLa Cofradía del Rosario fue establecida para promover el culto y la plegaria a María, así como también la ayuda mutua entre sus miembros, a través de la práctica y difusión del Rosario. Los Cofrades del Rosario gozan de una protección especial de la Santísima Virgen y de muchos beneficios e indulgencias. Sus miembros unen sus súplicas a las intenciones y necesidades de todos los demás Cofrades dispersos en el mundo y oran también por los socios difuntos.

En el marco de los 125º aniversario de la coronación pontificia de Ntra. Sra. Del Rosario del Milagro de Córdoba, la Cofradía del Rosario del Milagro te invita  a recorrer virtualmente la casa de la histórica imagen de la madre de los cordobeses. La basílica Santo Domingo, ubicada en el corazón de la ciudad de Córdoba, es testigo de la religiosidad de nuestro pueblo que a través del paso de los años sigue iluminando la vida de fe de cuantos habitan esta ciudad colonial.
Encontraremos dentro de ella testimonio de la fe vivida y agradecida. Entre lo más destacado una bella colección de cuadros que nos ayudan a meditar los misterios del santísimo rosario, obra realizada por el magnifico artista Emilio Caraffa.
Como signo de gratitud encontramos a los pies de María las banderas inglesas depositadas en acción de gracia por el virrey Liniers junto al bastón de mando colocado en las manos de la patrona.
Es bueno destacar que corona este magnífico templo el camarín en mármol que resguarda la histórica imagen con 425 años en nuestra ciudad. 
 
360 Basilica
 
 

125 AÑOS CORONACION

 

 

 

Oración a María del Rosario

Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Rosario del Milagro, nuestra patrona de Córdoba,

con confianza nos consagramos a vos, nosotros que somos tus hijos.

Tú nos conoces y sabes muy bien lo que necesitamos.

Hoy, al adorar en esta Eucaristía a tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano mayor y nuestro Dios, te pedimos dirijas tus ojos a todos nosotros, a toda nuestro pueblo y al mundo entero.

Te pedimos por las familias de esta comunidad parroquial y zona pastoral, por los niños y los jóvenes, por los ancianos y las personas enfermas, por los que están solos y por aquellos que están privados de libertad, por aquellos que tienen hambre y por los que no tienen trabajo, por los que han perdido la esperanza y por los que no tienen fe, por los pastores, religiosos y agentes pastorales, también por los gobernantes y educadores.

Madre nuestra, danos a todos tu ternura, tu fortaleza y tu consuelo.

Nosotros somos tus hijos. Nos ponemos bajo tu protección. No nos dejes solos en los momentos de dolor y de prueba. Confiamos en tu corazón materno y te consagramos todo lo que somos y poseemos.

Y sobre todo, dulce Madre, muéstranos a Jesús y enséñanos a hacer siempre y sólo lo que él nos dice. Amén.